
Hay acontecimientos que no pertenecen solamente al lugar donde ocurrieron, sino que forman parte de la memoria de todos.
Aquel 18 de julio de 1994 el terror y sus perpetuadores nos arrebataron 85 vidas, interrumpieron cientos de sueños y dejaron una marca que, más de tres décadas después, sigue exigiendo respuestas.
Garantizar que el paso del tiempo no borre la búsqueda de justicia es una responsabilidad de todos, recordar debe ser siempre una lucha activa de resistencia contra el olvido. Mantener viva la memoria es el homenaje más sincero que podemos rendirles.
La Asociación Israelita Doctor Jaime Zhitlovsky, como todos los años, recuerda a las 85 víctimas de este atentado, acompaña a sus familias y renueva su compromiso con la memoria, la justicia y la convivencia pacífica. Porque solo así podremos construir un futuro mejor para todos.
¡Por ellos, por nosotros y por las generaciones que vendrán!

